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martes, 13 de marzo de 2012
lunes, 23 de mayo de 2011
sábado, 23 de abril de 2011
viernes, 19 de noviembre de 2010
¿Esa soy yo?

Andaba en la cola de mi querido Starbucks para catar un año más los especiales de navidad. Ese Mocha con praliné me vuelve loca, lo juro.
-¿Sabes que me acordé de tí el otro día?
-Ah ¿sí?- Seguro que algo que vio le recordó a mí. A alguna de mis numerosas virtudes, porque... ¡¡¡tengo tantas!!!
-Sí, estaba jugando a un juego de Facebook. Estoy enganchadísima. Me hizo mucha gracía y me recordó a tí. Va de una chica que sólo sabe comprar, tiene un armario lleno de ropa, maquillaje y sólo vive para eso. Tienes que ir comprando y quedando con chicos. A eso es a lo único que se dedica la muñequita esta.
¿Mi cara? Un poema.
-¿Sabes que me acordé de tí el otro día?
-Ah ¿sí?- Seguro que algo que vio le recordó a mí. A alguna de mis numerosas virtudes, porque... ¡¡¡tengo tantas!!!
-Sí, estaba jugando a un juego de Facebook. Estoy enganchadísima. Me hizo mucha gracía y me recordó a tí. Va de una chica que sólo sabe comprar, tiene un armario lleno de ropa, maquillaje y sólo vive para eso. Tienes que ir comprando y quedando con chicos. A eso es a lo único que se dedica la muñequita esta.
¿Mi cara? Un poema.
viernes, 23 de julio de 2010
Escrúpulos

Una vez conocí a alguien excesivamente escrupuloso. No me dejó ni sentarme en su cama, me paró en el momento en que iba hacerlo. No dejaba a nadie beber de su vaso. Era realmente maniático.
Pensé muy mal, pero le hice una pregunta algo más recatada: ¿y cuándo sales con una tía también te da asco darle besos?
Sólo se oyó una carcajada, seguida de un "Hago un esfuerzo". ¡¡Ay, amigo!!
lunes, 21 de junio de 2010
Miedo

Se le cerraba el estómago y no podía escribir más de tres lineas seguidas en el examen.
Le sudaban las manos y tomaba tanquilizantes, pero terminaba por evitar lo máximo posible la consulta del dentista.
No podía dormir la noche antes, la cara adquiría un aspecto enfermizo y el corazón se le aceleraba a mil por hora cuando la enfermera salía a llamarla a la puerta para que entrara a la consulta.
Se sentía comoda viajando de copíloto, pero sentarse en el asiento del conductor le daba verdadero pánico. Simplemente el hecho de saber que tendría que hacerlo le ponía susceptible y de mal humor, poniendo mil excusas para evitarlo.
Posiblemente sean mujeres exitosas, con mil razones para comerse el mundo, pero con miedo irracional a algo en sus vidas.
¿Hasta que punto puede afectarnos el miedo en nuestra vida diaria?¿ Cuánta culpa le acompaña?¿En qué punto tenemos que decir "ya basta" y enfrentarlo?
lunes, 24 de mayo de 2010
Inspiración
¿Dónde estás?
Hay veces que las horas pasan lentamente. Hay días que observo todo, analizo y reflexiono. Es inevitable.
Pero hay rachas. Rachas en las que estoy y no estoy. Momentos en los que te sientas delante y ni te veo, me saludas y apenas te oigo. Horas que pasan rápido sin cuestionarme nada, dando todo por válido y actuando sin pensar las consecuencias. Momentos de inocencia: " Mira, un cerdo volando" y ahí estoy yo mirando al cielo.
miércoles, 5 de mayo de 2010
¿No sabes nada de mí o es que no quieres saberlo?

"¡Estás perdida!" es una frase que sale de bocas ajenas con cierta asiduidad cuando te encuentras con alguien del que ya ni siquiera recordabas su cara (de no ser por las queridas redes sociales, siempre chivatas de todo por desgracia de algunos y entretenimiento de otros).
¿Quién de los dos está perdido? ¿Por qué no un simple: hola, cómo te va?
"A ver si un día de estos..."
a) tomamos un café y charlamos de nuestras cosas.
b) quedamos y echamos unas risas, como en los viejos tiempos.
c) organizamos algo todos juntos para volver a reunirnos.
E irremediablemente pienso: " Si, cuando las ranas crien pelo y los sapos vuelen", pero respondo: ¡Cuando quieras me llamas y saco un hueco!
Porque sí. Yo sacaría un hueco. Pero no pienso llamarte y sé que tú no me llamarás.
Así que cuando nos volvamos a encontrar, en vez de un simple " hola, ¿cómo te va?" volveremos a la exclamación de la primera linea. Y vuelta a empezar.
viernes, 30 de abril de 2010
Mil recaídas (II)

"Vale, sí. He de confesar una cosa. Si me hubiera tratado bien, me hubiera enamorado hasta las trancas de él. Y siempre le he tenido como una prioridad, mientras él me valoraba como una opción. Todos teníais razón, pero no pude admitirlo en su momento. Ahora espero que esto me ayude a cerrar el telón y continuar con otro acto. Quiero un tiempo sin saber nada de él, para dejar que esto se enfríe del todo."
Pero, ¿dónde quedó ese tiempo? Hay un plato en la mesa, pero no tienes hambre y lo dejas. En cuanto ves que comienza a terminarse, decides que quieres algo para tí; aunque sigues sin hambre. Y pides incesablemente que te den un poco, aunque luego escondes lo que te dan bajo el mantel. Ni comes, ni quieres que se lo coman. Prefieres tenerlo ahí, por si acaso en algún otro momento tú tienes hambre.
Y ella sigue hablando de él, poniendo ejemplos en los que aparece y mencionándolo en cuanto tiene oportunidad. Pero al menos ha dado un nuevo paso gracias al cual no ha vuelto a recaer, y él parece que lleva un tiempo sin esconder comida, dejando un poco para los que vienen detrás. Algo es algo. Poco a poco.
martes, 27 de abril de 2010
Bichos raros
sábado, 20 de marzo de 2010
Mil recaidas
No era el mejor amante. No era el mejor confidente. Ni siquiera era el mejor amigo. Y aún así, ella cayó una y otra vez.
Era parte del pasado, pero siempre salía a relucir su maravillosa presencia en las interminables conversaciones. Su nombre iba atado a las experiencias que relataba, a las numerosas anécdotas que contaba.
Aunque ella lo negara una y otra vez, de las mil formas que sabía, él aún seguía presente.
¿Pero no era ella consciente de ello? ¿pretendía hacernos partícipes de otra realidad que no la avergonzara? ¿o quizás pretendía convencerse a sí misma repitiendo en voz alta que no sentía nada?
Era parte del pasado, pero siempre salía a relucir su maravillosa presencia en las interminables conversaciones. Su nombre iba atado a las experiencias que relataba, a las numerosas anécdotas que contaba.
Aunque ella lo negara una y otra vez, de las mil formas que sabía, él aún seguía presente.
¿Pero no era ella consciente de ello? ¿pretendía hacernos partícipes de otra realidad que no la avergonzara? ¿o quizás pretendía convencerse a sí misma repitiendo en voz alta que no sentía nada?
viernes, 19 de marzo de 2010
La fresca hierba
Poso mi trasero sobre la hierba húmeda. Inhalo un poco de aire. Limpio, fresco y lleno de sol. Me rindo, y dejo que invada cada hueco vacío en mis pulmones.Abro los brazos hacia el cielo y me dejo caer hacia atrás. Con seguridad, sin miedo. Conociendo, sin probabilidad de error, que estará ahí todo el tiempo que quiera permanecer descansando sobre ella.
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